
Cuando me propuse fakentrevistar a Cory Kennedy era muy consciente de que no habría medias marcas con ella, ella es la it-girl del momento como hace un verano lo era yo, no me importa pasarle el cetro, al fin y al cabo ser un clásico es mucho mejor.
Cory y yo nos citamos en una hamburguesería de la tercera avenida con la 65 oeste, el escenario parecía sacado de la película Grease, con esas butacas de brillante cuero rojo que no sé si estaban tan brillantes por su inmaculada limpieza o por la grasa acumulada en ellas.
Una hora y media tarde aparece Cory vestida con unos leotardos rosas fluorescentes rematados con unos zapatos cerrados de Christian Lobouitoin, una minifalda vaquera rasgada y desgastada una sudadera de Gucci falsa y una cinta en el pelo despeinado de color naranja con el logotipo de nike en el frontal, lleva un gloss rosa en los labios y aparca su bici de altos manillares en medio del local.
Neonrosa: Querida Cory, te has convertido en todo un icono rápidamente, a la misma rápidez con que los lechosos cuencos de leche oveja son acabados para fabricar queso...
Cory: Odio el queso, lo odio me engorda y me da mal aliento, prefiero un batido de fresa doble, camarera un batido doble de fresa.
Neonrosa: Deberías hacer una ruta para movernos por los sitios de ambiente salvaje en los Niu Yores y en los Ángeles City...
Cory: (mientras empieza a sorber el batido abre el paquete el cigarrillos) Me dá igual que esté prohibido fumar, hago lo que me sale del coño por eso me entrevistarán en el CUTT cualquier día de éstos.
Neonrosa: Cómo eliges la ropa, la eliges o te la eligen.
Cory: Sí, soy un producto de Marc Jacobs, el tenía un Fox Terrier pero se cansó de él y a mí me encontró tirada en un callejón sin salida, me vistió, me dió de comer, me presentó a sus modelos-sirvientes y yo le advertí que estaba engordando mucho y él se enfadó mucho pero me ragaló un cheque por valor de miles de dólares para que me los gaste donde me dé la gana, lo único que me dió rabia fue que los negros de Canal street no aceptan éstos vales, luego me emborracho y me tiro pedos. Mis padres eran Kennedy pero de la rama mala, la de los no asesinados.
Neonrosa: Esa que está ahí es Margareta Ban Den Bosch, no? Tienes algún asunto con ella?
Cory: Sí, ahora vivo con ella, yo le ayudé a contratar a los Viktor&Rolf y le elijo las mejores marcas de cerveza, le gusta mucho la cerveza, como es alemana...
Neonrosa: Qué interesante es todo, nena. Creo que eres la digievolución de los fashions de toda la vida, te puedes poner lo que te dé la gana y cuanto más zarapastrosa más divina, más trashy, más genial, qué envidia.
Cory: Me marcho que tengo que lavar la ropa en la tienda de debajo de mi casa.
Neonrosa: Podrías mandar un mensaje a los lectores?
Cory: Sacos los mocos en lugares públicos... El Vogue os lo agradecerá.
En la puerta un Hummer conducido por una Lindsey Lohan borracha espera la salida de Cory, la sigo para Fakentrevistarla pero se marchan corriendo sacando la mano por la ventanilla con el signo de la victoria.
Margareta se ha metido al baño, la sigo y descubro que guarda en sus bolsillos sendas hamburguesas que derraman mahonesa, sentados en sendos retretes debatimos...
Margareta: Bueno, yo creo que en realidad el éxito de nuestras colecciones temporales se basan en las maricas malas y en las amas de casa ricas y ociosas o pobres y listas, que saben lo que les conviene, y estamos orgullosos de ello, es nuestra obra social, lo mismo que otras marcas donan dinero a Unicef nosotros ahcemos esto.
Neonrosa: Creo que es mejor que la obra social de Cajamadrid, más que Brad Pitt haciendo casas para los niños pobres fatalmente vestidos.
Margareta: Sí, además nos da publicidad y Cory Kennedy será la próxima, diseñará copias de diseñadores reconocidos, será superdivertido.







1 comentarios:
Hermoso tu bloggggggggggg ♥
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